[Start1]Naciones Unidas
Informe del Comité Especial Plenario
del vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General
Asamblea General
Documentos Oficiales
Vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones
Suplemento No. 3 (A/S-27/19/Rev.1)
|
Naciones Unidas · Nueva
York, 2002 |
|
A/S-27/19/Rev.1 |
Nota
Las signaturas de
los documentos de las Naciones Unidas se componen de letras mayúsculas y
cifras. La mención de una de tales signaturas indica que se hace referencia a
un documento de las Naciones Unidas.
Índice
|
Capítulo |
|
Párrafos |
Página |
|
I. Introducción......................................... |
1–10 |
1 |
|
|
II. Decisiones adoptadas por el Comité
Especial Plenario |
11–12 |
2 |
|
|
III. Recomendación del Comité Especial
Plenario |
13 |
2 |
|
Capítulo I
Introducción
1.
En la primera sesión plenaria
del vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones, celebrada el 8 de mayo
de 2002, la Asamblea General estableció un Comité Especial Plenario del
vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones y decidió que la Mesa del
Comité Preparatorio del período extraordinario de sesiones actuara de Mesa del
Comité Especial Plenario.
2.
El Comité Especial
celebró dos sesiones, del 8 al 10 de mayo de 2002, a fin de escuchar a
representantes de delegaciones, programas de las Naciones Unidas y otras organizaciones
del sistema de las Naciones Unidas, y organizaciones no gubernamentales y
examinar el proyecto de documento sobre los resultados del vigésimo séptimo
período extraordinario de sesiones.
3.
En relación con el
examen de los temas 8 y 9 del programa, el Comité Especial tuvo ante sí los
informes del Comité Preparatorio del período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General sobre la infancia (A/S-27/2 y Add.1 (Part I y Part II y Corr.1
y 2)).
4.
En su primera sesión,
celebrada el 8 de mayo de 2002 hicieron declaraciones los representantes del
Pakistán, Mongolia, Sierra Leona, los Emiratos Árabes Unidos, Yemen e
Indonesia.
5.
En la misma sesión
hicieron igualmente declaraciones los representantes de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización de las Naciones Unidas
para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el Fondo Monetario Internacional (FMI),
el Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA).
6.
Hicieron asimismo
declaraciones los representantes de World Vision International, Gurises Unidos
y ECPAT International.
7.
En la misma sesión
hizo una declaración el Director Ejecutivo del Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF).
8.
En la segunda sesión,
celebrada el 9 de mayo, hicieron declaraciones los representantes de
Liechtenstein, Austria, Filipinas, Uruguay, Mónaco, República Centroafricana,
Iraq, República de Corea y Uganda.
9.
También en la segunda
sesión, hicieron declaraciones los representantes de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Oficina
de las Naciones Unidas de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito, la
Organización Mundial del Turismo (OMT), el Fondo de Población de las Naciones
Unidas (FNUAP), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),
el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, el Comité
de los Derechos del Niño, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en
Europa (OSCE) y el Grupo Permanente de Comités Nacionales pro UNICEF.
10.
En la misma sesión
hicieron igualmente declaraciones los representantes de las instituciones
independientes de derechos humanos para la infancia, la Asociación Mundial de
las Guías Scout, la Federación Nacional de organizaciones no gubernamentales,
ChildHope Asia y Defence for Children International.
Capítulo II
Decisiones
adoptadas por el Comité Especial Plenario
11.
En la continuación de
su segunda sesión, el 10 de mayo, el Comité Especial Plenario examinó su
proyecto de informe (A/S-27/AC.1/L.1 y Add.1 a 3).
12.
En la misma sesión el
Comité Especial Plenario aprobó su informe y decidió recomendar a la Asamblea General
en su vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones que aprobara un
proyecto de resolución (véase el párrafo 13).
Capítulo III
Recomendación
del Comité Especial Plenario
13.
El Comité Especial
recomienda a la Asamblea General que apruebe el siguiente proyecto de
resolución:
Un
mundo apropiado para los niños
La Asamblea General,
Aprueba el documento titulado “Un mundo
apropiado para los niños” que figura en el anexo a la presente resolución.
Anexo
Un mundo apropiado para los niños
Índice
|
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Párrafos |
Página |
|
I. Declaración....................................................... |
1–9 |
3 |
|
|
I. Examen de los avances logrados y la
experiencia obtenida.................... |
10–13 |
5 |
|
|
II. Plan de Acción.................................................... |
14–62 |
6 |
|
|
A.
Creación de un
mundo apropiado para los niños |
14–32 |
6 |
|
|
B.
Objetivos,
estrategias y actividades |
33–47 |
11 |
|
|
1.
Promoción de una
vida sana.................................. |
35–37 |
12 |
|
|
2.
Acceso a una
educación de calidad............................. |
38–40 |
15 |
|
|
3.
Necesidad de
proteger a los niños de los malos tratos, la explotación
y la violencia............................................. |
41–44 |
18 |
|
|
4.
Lucha contra el
VIH/SIDA |
45–47 |
23 |
|
|
C.
Movilización de
recursos........................................ |
48–58 |
26 |
|
|
D.
Medidas
complementarias y evaluación.............................. |
59–62 |
28 |
|
I. Declaración
1.
Hace 11 años, en la Cumbre
Mundial en favor de la Infancia, los dirigentes mundiales contrajeron un
compromiso común e hicieron un llamamiento urgente y universal para que se
brindara un futuro mejor a todos los niños.
2.
Desde entonces se han
hecho progresos considerables, como se indica en el informe del Secretario
General titulado “Nosotros los niños”1. Se han salvado millones de
vidas jóvenes, asisten a la escuela más niños que nunca, más niños participan
activamente en las decisiones que afectan a sus vidas y se han concertado
importantes tratados para proteger a los niños. Sin embargo, esos avances y
esos logros han sido desiguales y aún quedan muchos obstáculos, especialmente
en los países en desarrollo. Ha resultado difícil garantizar un futuro mejor
para todos los niños; los avances generales no han estado a la altura de las
obligaciones nacionales ni de los compromisos internacionales.
3.
Nosotros, los Jefes
de Estado y de Gobierno y los representantes de los Estados participantes en el
período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones
Unidas sobre la infancia, reafirmando nuestra adhesión a los propósitos y
principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, estamos decididos a
aprovechar esta oportunidad histórica para cambiar el mundo en favor de los
niños y con su participación. En consecuencia, reafirmamos nuestro compromiso
de completar el programa pendiente de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia
y abordar otras cuestiones incipientes decisivas para lograr los objetivos y
las metas a más largo plazo adoptados en las grandes cumbres y conferencias de
las Naciones Unidas celebradas recientemente, en particular la Declaración del
Milenio2, mediante la adopción de medidas en el plano nacional y la
cooperación internacional.
4.
Reafirmamos nuestra
obligación de tomar medidas para promover y proteger los derechos de todos los
niños, es decir, de todos los seres humanos menores de 18 años incluidos
los adolescentes. Estamos decididos a respetar la dignidad y asegurar el
bienestar de todos los niños. Reconocemos que la Convención sobre los Derechos
del Niño3, el tratado de derechos humanos más ratificado de la
historia, y sus Protocolos Facultativos contienen un conjunto amplio de normas
jurídicas internacionales para la protección y el bienestar de los niños.
También reconocemos la importancia de otros instrumentos internacionales
pertinentes a los niños.
5.
Hacemos hincapié en
nuestra adhesión a la creación de un mundo apropiado para los niños en que el
desarrollo humano sostenible, teniendo en cuenta el interés superior del niño,
se funde en los principios de la democracia, la igualdad, la no discriminación,
la paz y la justicia social y la universalidad, indivisibilidad,
interdependencia e interrelación de todos los derechos humanos, incluido el
derecho al desarrollo.
6.
Reconocemos y
apoyamos el hecho de que los padres y las familias o, si procede, los tutores,
son los principales cuidadores de los niños y fortaleceremos su capacidad de
ofrecerles un grado óptimo de cuidado, sustento y protección.
7.
Por la presente
instamos a todos los miembros de la sociedad a que se unan a nosotros en un
movimiento mundial que contribuya a la creación de un mundo apropiado para los
niños haciendo suya nuestra adhesión a los principios y objetivos siguientes:
1. Poner a los niños siempre primero. En
todas las medidas relativas a los niños se dará prioridad a los intereses
superiores de los niños.
2. Erradicar la pobreza: invertir en la
infancia. Reafirmamos nuestra promesa de romper el ciclo de pobreza en una
sola generación, unidos en la convicción de que invertir en la infancia y
realizar los derechos de los niños se cuentan entre las formas más efectivas de
erradicar la pobreza. Deben adoptarse medidas de inmediato para eliminar las peores
formas del trabajo infantil.
3. No permitir que ningún niño quede
postergado. Todos los niños y niñas nacen libres y tienen la misma dignidad
y los mismos derechos; por consiguiente, es necesario eliminar todas las formas
de discriminación contra ellos.
4. Cuidar de todos los niños. Los niños
deben empezar a vivir de la mejor manera posible. Su supervivencia, protección,
crecimiento y desarrollo con buena salud y una nutrición adecuada son las bases
fundamentales del desarrollo humano. Haremos un esfuerzo concertado para luchar
contra las enfermedades infecciosas, combatir las principales causas de la
malnutrición y criar a los niños en un entorno seguro que les permita disfrutar
de buena salud, estar mentalmente alerta, sentirse emocionalmente seguros y ser
socialmente competentes y capaces de aprender.
5. Educar a todos los niños. Todas las
niñas y todos los niños deben tener acceso a una educación primaria
obligatoria, totalmente gratuita y de buena calidad como base de una enseñanza
básica completa. Deben eliminarse las disparidades entre los géneros en la
educación primaria y secundaria.
6. Proteger a los niños de la violencia y la
explotación. Debe protegerse a los niños de todo acto de violencia,
maltrato, explotación y discriminación, así como de todas las formas de
terrorismo y de toma de rehenes.
7. Proteger a los niños de la guerra. Es
necesario proteger a los niños de los horrores de los conflictos armados.
También debe protegerse a los niños bajo ocupación extranjera, de conformidad
con las disposiciones del derecho internacional humanitario.
8. Luchar contra el VIH/SIDA. Es necesario
proteger a los niños y a sus familias de los efectos devastadores del virus de
inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA).
9. Escuchar a los niños y asegurar su
participación. Los niños y los adolescentes son ciudadanos valiosos que
pueden ayudar a crear un futuro mejor para todos. Debemos respetar su derecho a
expresarse y a participar en todos los asuntos que les afecten, según su edad y
madurez.
10. Proteger a la Tierra para los niños.
Debemos defender nuestro medio ambiente natural con su diversidad biológica, su
belleza y sus recursos, todo lo cual mejora la calidad de la vida para las
generaciones actuales y futuras. Prestaremos toda la asistencia posible para
proteger a los niños y reducir al mínimo los efectos en ellos de los
desastres naturales y la degradación del medio ambiente.
8.
Reconocemos que la
aplicación de la presente Declaración y del Plan de Acción exige no sólo una
voluntad política renovada, sino también la movilización y asignación de
recursos adicionales, tanto en el plano nacional como internacional, teniendo
en cuenta la urgencia y la gravedad de las necesidades especiales de los niños.
9.
De conformidad con
esos principios y objetivos, aprobamos el Plan de Acción que figura en la
sección III, confiando en que juntos construiremos un mundo en el que las niñas
y los niños podrán disfrutar de su infancia, etapa de juegos y de aprendizaje,
en la que recibirán amor, respeto y cariño, en la que se promoverán y
protegerán sus derechos, sin ningún tipo de discriminación, en la que su
seguridad y bienestar serán primordiales y en la que podrán crecer sanos, en
paz y con dignidad.
II. Examen de los avances logrados y la
experiencia obtenida
10.
La Declaración
Mundial y el Plan de Acción de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia4
se encuentran entre los compromisos internacionales formulados en el decenio de
1990 cuyo cumplimiento y ejecución se vigilan con más rigor. Se realizaron
exámenes anuales a nivel nacional y se presentaron informes de seguimiento a la
Asamblea General. Se efectuaron un examen de mitad de decenio y un
examen amplio general de final del decenio. Este último examen incluyó
reuniones regionales de alto nivel celebradas en Beijing, Berlín, El Cairo,
Katmandú y Kingston, en las que se examinaron los avances logrados; se veló por
el seguimiento de la Cumbre y otras conferencias importantes; se fomentó
un renovado compromiso con el logro de los objetivos de la Cumbre Mundial y se
orientó la adopción de medidas para el futuro. Como complemento de los
esfuerzos de los gobiernos, en los exámenes participó una amplia variedad
de instancias, como los niños, organizaciones juveniles, instituciones
académicas, grupos religiosos, organizaciones de la sociedad civil,
parlamentarios, medios de comunicación, organismos de las Naciones Unidas,
donantes e importantes organizaciones no gubernamentales nacionales e
internacionales.
11.
Como se señaló en el
examen de final del decenio del Secretario General sobre las actividades
complementarias de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, el decenio
1990-1999 fue de grandes promesas y logros modestos en pro de los niños del
mundo. Del lado positivo, la Cumbre y la entrada en vigor de la Convención
sobre los Derechos del Niño contribuyeron a dar prelación política a la
cuestión de los niños. Un total de 192 países, cifra sin precedentes, ratificó
la Convención, se adhirió a ella o la firmó. Unos 155 países prepararon
programas de acción nacionales para dar cumplimiento a los objetivos de la
Cumbre. Se contrajeron compromisos a nivel regional. Diversas disposiciones y
mecanismos jurídicos internacionales fortalecieron la protección de los niños.
La labor en pro de los objetivos de la Cumbre ha dado muchos resultados
tangibles para los niños: el presente año morirán 3 millones menos de niños que
hace un decenio; está a punto de lograrse la erradicación de la poliomielitis;
y, gracias a la yodación de la sal, cada año se protege a 90 millones de recién
nacidos de una pérdida significativa de la capacidad de aprender.
12.
Pese
a todo, aún queda mucho por hacer. Los recursos que se prometieron en la
Cumbre, tanto a nivel nacional como internacional, aún no se han hecho
totalmente realidad. Sigue habiendo problemas críticos; cada año mueren más de
10 millones de niños, aunque la mayoría de esas muertes podría evitarse; sigue
habiendo 100 millones de niños sin escolarizar, de los que un 60% son niñas;
150 millones de niños padecen malnutrición; y el VIH/SIDA se propaga a una
velocidad catastrófica. Hay pobreza, exclusión y discriminación persistentes, y
las inversiones en servicios sociales son insuficientes. Además, la carga de
la deuda, los excesivos gastos militares desproporcionados con las exigencias
de la seguridad nacional, los conflictos armados, la ocupación extranjera, la
toma de rehenes y todas las formas de terrorismo, así como el uso ineficaz de
los recursos, entre otros factores, pueden obstaculizar las medidas adoptadas a
nivel nacional para luchar contra la pobreza y asegurar el bienestar de los
niños. La infancia de millones de seres humanos sigue siendo
destruida por la obligación de trabajar en condiciones de peligro y
explotación, la venta y la trata de niños, incluidos adolescentes, y otras
formas de maltrato, descuido, explotación y violencia.
13.
La experiencia
obtenida en el último decenio ha confirmado que las necesidades y los derechos
de los niños deben ser prioritarias en todas las actividades de desarrollo.
Cabe extraer muchas enseñanzas importantes: el cambio es posible, y los
derechos de los niños constituyen un buen punto de partida; en las medidas
normativas que se
adopten hay que abordar tanto los factores inmediatos que afectan o excluyen a
grupos de niños como las causas más generalizadas y profundas de la protección
insuficiente o de las violaciones de los derechos de los niños; es preciso
llevar adelante intervenciones
concretas que logren resultados rápidos, prestando especial atención a la
sostenibilidad y los procesos de participación; y en las actividades deben
aprovecharse la fortaleza y la capacidad de adaptación de los niños. Los
programas multisectoriales centrados en la primera infancia, así como el apoyo
a las familias, en especial a las que están en situación de alto riesgo,
merecen un apoyo especial, ya que aportan beneficios duraderos al crecimiento,
el desarrollo y la protección de los niños.
III. Plan de Acción
A. Creación de un mundo apropiado para los
niños
14.
Un mundo apropiado
para los niños es aquél en que todos los niños adquieren la mejor base posible
para su vida futura, tienen acceso a una enseñanza básica de calidad, incluida una
educación primaria obligatoria y gratuita para todos, y en el que todos los
niños, incluidos los adolescentes, disfrutan de numerosas oportunidades para
desarrollar su capacidad individual en un entorno seguro y propicio.
Fomentaremos, como parte de las prioridades mundiales y nacionales, el
desarrollo físico, psicológico, espiritual, social, emocional, cognitivo y
cultural de los niños.
15.
La familia es la
unidad básica de la sociedad y, como tal, debe reforzarse. La familia tiene
derecho a recibir una protección y un apoyo completos. La responsabilidad
primordial de la protección, la educación y el desarrollo de los niños incumbe
a la familia. Todas las instituciones de la sociedad deben respetar los
derechos de los niños, asegurar su bienestar y prestar la asistencia apropiada
a los padres, a las familias, a los tutores legales y a las demás personas
encargadas del cuidado de los niños para que éstos puedan crecer y
desarrollarse en un entorno seguro y estable y en un ambiente de felicidad,
amor y comprensión, teniendo presente que en diferentes sistemas culturales,
sociales y políticos existen diversas formas de familia.
16.
Además, reconocemos
que un número considerable de niños vive sin apoyo de sus padres, como los
huérfanos, los niños que viven en la calle, los niños que son desplazados
internos y refugiados, los niños víctimas de la trata y de la explotación
sexual y económica, y los niños encarcelados. Es necesario adoptar medidas
especiales en apoyo de esos niños y de las instituciones, los centros y los
servicios que los atienden, así como fomentar y fortalecer la capacidad de los
niños para protegerse por sí mismos.
17.
Estamos decididos a
fomentar el acceso de los padres, las familias, los tutores legales, las
personas encargadas del cuidado de los niños y los propios niños a toda una
gama de servicios e información que promuevan la supervivencia, el desarrollo,
la protección y la participación de los niños.
18.
La pobreza crónica
sigue siendo el mayor obstáculo para satisfacer las necesidades de los niños y
proteger y promover sus derechos. Es necesario combatirla en todos los frentes,
desde la prestación de servicios sociales básicos hasta la creación de
oportunidades de empleo, desde la disponibilidad de microcrédito hasta la
inversión en infraestructura, y desde el alivio de la deuda hasta unas
prácticas comerciales justas. Los niños son los más perjudicados por la pobreza
porque los afecta en la raíz misma de su potencial de desarrollo: su mente y su
cuerpo en crecimiento. En consecuencia, la eliminación de la pobreza y la
reducción de las disparidades deben estar entre los objetivos principales de
todas las iniciativas de desarrollo. Los objetivos y las estrategias acordados
en las grandes conferencias de las Naciones Unidas celebradas recientemente,
así como su seguimiento, en particular la Cumbre del Milenio, ofrecen un marco
internacional favorable para que las estrategias nacionales de reducción de la
pobreza garanticen el goce y la protección de los derechos de los niños y
fomenten su bienestar.
19.
Reconocemos
que la mundialización y la interdependencia están abriendo nuevas oportunidades
gracias al comercio, las corrientes de inversiones y de capital y los progresos
tecnológicos, incluida la tecnología de la información, para el crecimiento de
la economía mundial, el desarrollo y el aumento de los niveles de vida en todo
el mundo. Al mismo tiempo sigue habiendo graves problemas como las crisis
financieras graves, la inseguridad, la pobreza, la exclusión y la desigualdad
dentro de las sociedades y de unas sociedades a otras. Siguen existiendo
considerables obstáculos para la mayor integración y la plena participación en
la economía mundial de los países en desarrollo, en particular los países menos
adelantados, así como de algunos países con economías en transición. A menos
que los beneficios del desarrollo social y económico se extiendan a todos los
países, un número creciente de personas en todos los países, e incluso regiones
enteras, quedarán al margen de la economía mundial. Debemos actuar ahora para
superar esos obstáculos que afectan a los pueblos y a los países y realizar
todo el potencial de las oportunidades que se presentan en beneficio de todos,
en particular de los niños. Estamos dedicados al logro de un sistema comercial
y financiero multilateral abierto, equitativo, basado en normas, predecible y
no discriminatorio. Las inversiones en educación y formación, entre otras
cosas, ayudarán a que los niños se beneficien de los grandes avances de la
tecnología de la información y las comunicaciones. La mundialización ofrece
oportunidades y desafíos. Los países en desarrollo y los países con economías
en transición afrontan dificultades especiales para responder a esos desafíos y
oportunidades. La mundialización debería ser totalmente incluyente y equitativa,
y existe una gran necesidad de políticas y medidas en los planos nacional e
internacional, formuladas y aplicadas con la participación plena y eficaz de
los países en desarrollo y los países con economías en transición, que les
ayuden a responder con eficacia a esos desafíos y oportunidades, asignando una
alta prioridad al logro del progreso para los niños.
20.
La discriminación
genera un círculo vicioso de exclusión social y económica y compromete la
capacidad de los niños para desarrollarse plenamente. Haremos todo lo posible
por eliminar la discriminación contra los niños, tanto si se basa en la raza
como en el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de
otro tipo, el origen nacional, étnico o social, la propiedad, la discapacidad, el
nacimiento o cualquier otra condición del niño o de sus padres o tutores
legales.
21.
Tomaremos todas las
medidas necesarias para que los niños con discapacidad y los niños con
necesidades especiales disfruten plenamente y en condiciones de igualdad de
todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el acceso a
la salud, a la educación y a los servicios de esparcimiento; para velar por su
dignidad; para fomentar su independencia; y para facilitar su participación
activa en la comunidad.
22.
En muchos países, los
niños indígenas y los niños que pertenecen a minorías y a grupos vulnerables se
encuentran en una inferioridad desproporcionada debido a todo tipo de
discriminación, incluida la discriminación racial. Adoptaremos las mediadas
necesarias para poner fin a la discriminación, prestar a esos niños un apoyo
especial y velar por que dispongan de acceso a los servicios en pie de
igualdad.
23.
El logro de los
objetivos para los niños, especialmente para las niñas, estaría más cercano si
las mujeres gozaran plenamente de todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, estuvieran facultadas para
participar plenamente y en pie de igualdad en todas las esferas de la sociedad
y estuvieran protegidas y libres de todas las formas de violencia, maltrato y
discriminación. Estamos decididos a eliminar todas las formas de discriminación
contra las niñas a lo largo de su vida y a prestar atención especial a sus
necesidades, con el fin de fomentar y proteger todos sus derechos humanos,
incluido su derecho a no ser sometidas a coacciones, prácticas nocivas o
explotación sexual. Fomentaremos la igualdad entre los géneros y el acceso
equitativo a los servicios sociales básicos, como la educación, la nutrición,
el cuidado de la salud, incluida la salud sexual y reproductiva, las
vacunaciones, y la protección contra las enfermedades que representan las
principales causas de mortalidad, y adoptaremos una perspectiva de género en
todos los programas y políticas de desarrollo.
24.
Reconocemos también
la necesidad de hacer frente al cambiante papel que desempeñan los hombres en
la sociedad como muchachos, adolescentes y padres, y las dificultades a que se
enfrentan los muchachos en el mundo actual. Seguiremos fomentando la
responsabilidad común de ambos progenitores en la educación y el cuidado de los
hijos y haremos cuanto sea posible para velar por que los padres tengan
posibilidades de participar en la vida de sus hijos.
25.
Es imprescindible que
los objetivos nacionales en pro de la infancia abarquen metas para reducir las
disparidades, en particular las que se deben a la discriminación por motivos de
raza, entre niños y niñas, entre los niños de las zonas urbanas y los de las
zonas rurales, entre los niños ricos y los pobres y entre los niños con
discapacidad y sin discapacidad.
26.
Para velar por la
salud y el bienestar de los niños es necesario enfrentarse a varios problemas y
tendencias ambientales, como el recalentamiento del planeta, el agotamiento de
la capa de ozono, la contaminación del aire, los desechos peligrosos, la
exposición a productos químicos peligrosos y plaguicidas, el saneamiento
insuficiente, la falta de higiene, el agua y los alimentos no aptos para el
consumo y la vivienda inadecuada.
27.
Una vivienda adecuada
favorece la integración de la familia, contribuye a la equidad social
y fortalece los sentimientos de pertenecer a un grupo, de seguridad y de
solidaridad humana, que son esenciales para el bienestar de los niños.
En consecuencia, asignaremos una alta prioridad a la tarea de resolver el
problema de la escasez de vivienda y otras necesidades de infraestructura,
especialmente para los niños que viven en zonas marginales periurbanas y en
zonas rurales remotas.
28.
Tomaremos las medidas
para ordenar nuestros recursos naturales y proteger y conservar nuestro medio
ambiente de una forma sostenible. Nos esforzaremos por modificar las pautas de
producción y consumo insostenibles, teniendo presentes principios, incluido,
entre otros, el principio de que, en vista de las diferentes contribuciones a
la degradación mundial y ambiental, los Estados tienen responsabilidades
comunes, aunque diferenciadas. Ayudaremos a inculcar en todos los niños y
adultos el respeto del medio natural en bien de su salud y su bienestar.
29.
La Convención sobre
los Derechos del Niño y sus Protocolos Facultativos contienen un conjunto
amplio de normas jurídicas internacionales para la protección y el bienestar de
los niños. Reconocemos también la importancia de otros instrumentos
internacionales pertinentes para los niños. Los principios generales relativos,
entre otros, al interés superior del niño, la no discriminación, la
participación y la supervivencia y el desarrollo constituyen el marco para
nuestras actividades relacionadas con los niños, incluidos los adolescentes.
Instamos a todos los países a que consideren, con carácter prioritario, la
posibilidad de firmar y ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño y
sus Protocolos Facultativos, así como los Convenios 138 y 182 de la
Organización Internacional del Trabajo, o adherirse a ellos. Instamos a los
Estados Partes a que cumplan a cabalidad sus obligaciones con arreglo a la
Convención, a que retiren las reservas que sean incompatibles con el objeto y
el propósito de la Convención y a que consideren la posibilidad de examinar las
reservas con miras a retirarlas.
30.
Expresamos nuestra
satisfacción por la entrada en vigor de los Protocolos Facultativos de la
Convención sobre los Derechos del Niño relativos a la participación de niños en
los conflictos armados y a la venta de niños, la prostitución infantil y la
utilización de niños en la pornografía, e instamos a los Estados Partes a que
los cumplan cabalmente.
31.
Nosotros, los
gobiernos que participamos en el período extraordinario de sesiones, nos
comprometemos a aplicar el Plan de Acción considerando la posibilidad de
adoptar medidas como las siguientes:
a) Poner en práctica, según proceda, leyes,
políticas y planes de acción nacionales eficaces y asignar recursos para
realizar y proteger los derechos de los niños y asegurar su bienestar;
b) Establecer o fortalecer órganos
nacionales, como, entre otros, mediadores independientes que defiendan los
derechos de los niños, cuando proceda, u otras instituciones para promover y
proteger los derechos de los niños;
c) Elaborar
sistemas nacionales de vigilancia y evaluación para evaluar los efectos de las
medidas que hayamos adoptado en relación con los niños;
d) Fomentar la
conciencia y la comprensión generalizadas de los derechos del niño.
Colaboración
y participación
32.
Para aplicar el
presente Plan de Acción, fortaleceremos nuestra colaboración con las instancias
que figuran más abajo, que están en condiciones de aportar contribuciones
especiales, y alentaremos el empleo de todas las posibilidades de participación
para promover nuestra causa común, el bienestar de los niños y el fomento y la
protección de sus derechos:
1. Debe
facultarse a los niños, incluidos los adolescentes, para que ejerzan su derecho
de expresar libremente sus opiniones, de acuerdo con su capacidad en evolución,
desarrollar su autoestima y adquirir conocimientos y aptitudes, como los
necesarios para la resolución de conflictos, la toma de decisiones y la
comunicación con los demás, a fin de hacer frente a los desafíos de la vida.
Debe respetarse y fomentarse el derecho de los niños, incluidos los
adolescentes, a expresarse libremente, y sus opiniones deben tenerse en cuenta
en todos los asuntos que les afecten, dándose la debida importancia a esas
opiniones en función de la edad y la madurez de los niños. Es preciso fomentar
la energía y la creatividad de los niños y los jóvenes para que puedan tomar
parte activa en la configuración de su entorno, la sociedad en que viven y el
mundo que van a heredar. Es preciso prestar atención y apoyo a los niños
desfavorecidos y marginados, incluidos especialmente los adolescentes, para que
puedan acceder a los servicios básicos, desarrollar su autoestima y prepararse
para hacerse cargo de su propia vida. Haremos cuanto sea posible por elaborar y
aplicar programas para fomentar la genuina participación de los niños,
incluidos los adolescentes, en los procesos de adopción de decisiones, incluso
en las familias, en las escuelas y en los planos nacional y local.
2. Los
padres, las familias, los tutores legales y las demás personas encargadas del
cuidado de los niños tienen el papel y la responsabilidad primordiales con
respecto al bienestar de los niños, por lo que debe prestárseles apoyo en el
desempeño de sus deberes de crianza. Todos nuestros programas y políticas
deberán fomentar la responsabilidad compartida de los padres, las familias, los
tutores legales y las demás personas encargadas de atender a los niños y del
conjunto de la sociedad en ese sentido.
3. Los
gobiernos y autoridades locales, mediante, entre otras cosas, el
fortalecimiento de la colaboración a todos los niveles, pueden lograr que los
niños sean el centro de los programas de desarrollo. Mediante el
aprovechamiento de las iniciativas en curso, como las de comunidades que
protejan a los niños y de ciudades sin barrios de tugurios, los alcaldes y los
dirigentes locales pueden mejorar significativamente la vida de los niños.
4. Los
parlamentarios y los miembros de las cámaras legislativas son los elementos clave para la aplicación
de este plan de acción, para cuyo éxito deberán fomentar la toma de conciencia;
promulgar las leyes necesarias; facilitar y asignar los recursos financieros
que se necesitan para este fin; y supervisar su utilización eficaz.
5. Las organizaciones no gubernamentales y
las organizaciones de base comunitaria recibirán apoyo en su trabajo y se
establecerán mecanismos, según proceda, para facilitar la participación de
la sociedad civil en los asuntos relacionados
con los niños. Los agentes de la sociedad civil tienen una función
especial que desempeñar en el fomento y apoyo de comportamientos positivos y en
la creación de un entorno propicio para el bienestar de los niños.
6. El
sector privado y las empresas tienen una contribución especial que aportar,
desde la aprobación y adopción de prácticas que demuestren responsabilidad
social hasta el suministro de recursos, incluidas fuentes innovadoras de
financiación y programas de mejoras de las comunidades que beneficien a los
niños, como el microcrédito.
7. Los
dirigentes religiosos, espirituales, culturales e indígenas, con su gran
ascendiente, deben desempeñar un papel fundamental como agentes de primera
línea en favor de los niños para ayudar a traducir las metas y objetivos del
presente Plan de Acción en prioridades para sus comunidades y a los fines de
movilizar e inspirar a las personas para que tomen medidas en favor de los
niños.
8. Los
medios de comunicación y sus organizaciones tienen un papel esencial que
desempeñar en la sensibilización acerca de la situación de los niños y de los
problemas a que éstos se enfrentan; además, deben desempeñar un papel más
activo en cuanto a informar a los niños, los padres, las familias y el público
en general acerca de las iniciativas para proteger y fomentar los derechos de
los niños; deben, además, contribuir a los programas educativos destinados a
los niños. A este respecto, los medios de comunicación deben prestar atención a
la influencia que ejercen en los niños.
9. Debe
alentarse a las organizaciones regionales e internacionales, en particular a
todos los órganos de las Naciones Unidas, así como a las instituciones de
Bretton Woods y otros organismos multilaterales, a que colaboren y desempeñen
un papel esencial para conseguir y acelerar progresos en favor de los niños.
10. Las
personas que trabajan directamente con los niños tienen una gran
responsabilidad. Es importante mejorar su condición social, su moral y su
profesionalismo.
B. Objetivos, estrategias y actividades
33.
Desde la Cumbre
Mundial en favor de la Infancia, las grandes cumbres y conferencias de las
Naciones Unidas, así como sus mecanismos de examen, han recogido muchos de los
objetivos y metas pertinentes para la infancia. Reafirmamos enérgicamente
nuestra determinación de alcanzar esas metas y objetivos y de ofrecer a esta
generación y a las futuras generaciones de niños las oportunidades que fueron
denegadas a sus padres. Como medida para sentar una base firme que permita
alcanzar los objetivos internacionales de desarrollo previstos para 2015 y las
metas de la Cumbre del Milenio, decidimos cumplir las metas y objetivos aún no
alcanzados, así como un conjunto coherente de metas y objetivos intermedios en
el curso del presente decenio (2000-2010) en las siguientes esferas de acción
prioritarias.
34.
Teniendo en cuenta el
interés superior del niño, nos comprometemos a aplicar las siguientes metas,
estrategias y actividades, adaptadas, según proceda, a la situación concreta de
cada país y las diversas situaciones y circunstancias en diferentes regiones y
países del mundo entero.
1. Promoción de una vida sana
35.
Como resultado de la
pobreza y la falta de acceso a los servicios sociales básicos, todos los años
mueren más de 10 millones de niños menores de 5 años, casi la mitad de ellos en
el período neonatal, a causa de enfermedades prevenibles y malnutrición. Las
complicaciones durante el embarazo y el parto, así como la anemia y la
malnutrición de las madres, causan cada año la muerte de más de medio millón
de mujeres y adolescentes, y ocasionan lesiones e incapacidad a muchas
más. Más de 1.000 millones de personas no disponen de agua potable, 150
millones de niños menores de 5 años sufren malnutrición y más de 2.000 millones
de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento adecuados.
36.
Estamos decididos a
romper el ciclo intergeneracional de malnutrición y la mala salud procurando
que todos los niños comiencen la vida en condiciones de seguridad y de buena
salud; proporcionando a todas las comunidades acceso a sistemas de atención primaria
de la salud efectivos, equitativos y estables; garantizando el acceso a los
servicios de información y consulta; proporcionando servicios adecuados de
abastecimiento de agua y saneamiento, y promoviendo hábitos de vida sanos entre
los niños y los adolescentes. En consecuencia, resolvemos lograr los siguientes
objetivos, de conformidad con los resultados de recientes conferencias y
cumbres de las Naciones Unidas y períodos extraordinarios de sesiones de la
Asamblea General, recogidos en los informes respectivos:
a) Reducir al menos en un tercio la tasa de
mortalidad infantil y de niños menores de 5 años, como un primer paso hacia la
meta de reducirla en dos tercios para 2015;
b) Reducir al menos en un tercio la tasa de
mortalidad materna, como un primer paso hacia la meta de reducirla en tres
cuartas partes para 2015;
c) Reducir al menos en un tercio la
malnutrición de los niños menores de 5 años de edad, prestar especial
atención a los niños menores de 2 años de edad y reducir al menos en un tercio la
tasa actual de casos de bajo peso al nacer;
d) Reducir al menos en un tercio el número
de hogares que no tienen acceso a servicios higiénicos de saneamiento y de agua
potable a precios asequibles;
e) Formular y aplicar políticas y programas
nacionales de desarrollo del niño en la primera infancia para promover el
desarrollo físico, social, emocional, espiritual y cognitivo de los niños;
f) Elaborar y ejecutar políticas y
programas nacionales de salud para los adolescentes, así como los objetivos e
indicadores correspondientes, para promover su salud mental y física;
g) Dar acceso cuanto antes, a más tardar en
el año 2015, a servicios de salud reproductiva a todas las personas de edad
apropiada, por conducto de los sistemas de atención primaria de la salud.
37.
Para alcanzar esos
objetivos y metas, teniendo en cuenta los intereses supremos del niño, en
consonancia con las legislaciones nacionales, los valores religiosos y éticos y los antecedentes culturales de su
pueblo y de conformidad con todos los derechos humanos y libertades
fundamentales, aplicaremos las estrategias y medidas siguientes:
1. Lograr
que la reducción de la morbilidad y la mortalidad maternas y neonaturales
constituya una prioridad del sector de la salud y que las mujeres,
en particular las adolescentes embarazadas, tengan fácil acceso, a precios
asequibles, a cuidados obstétricos esenciales, servicios de salud materna bien
equipados y dotados del personal adecuado, asistencia calificada en los partos,
asistencia obstétrica de urgencia, remisión y trasladado efectivos a niveles de
atención superiores cuando sea necesario, atención después del parto y
planificación de la familia, a fin de, entre otras cosas, promover la seguridad
en la maternidad.
2. Proporcionar
a todos los niños servicios de salud, educación e información que sean
apropiados, comprensibles y de alta calidad.
3. Abordar
efectivamente, para todas las personas de la edad apropiada, la promoción de
una vida sana, incluyendo su salud reproductiva y sexual, en consonancia con
los compromisos y los resultados de las conferencias y cumbres recientes de las
Naciones Unidas, en particular la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Social y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, sus
exámenes respectivos efectuados cinco años después y los informes
correspondientes.
4. Fomentar
la salud y la supervivencia de los niños y reducir cuanto antes las
disparidades entre los países desarrollados y los países en desarrollo, y
dentro de los distintos países, prestando especial atención a la eliminación
del exceso prevenible de mortalidad entre las lactantes y niñas pequeñas.
5. Proteger,
promover y apoyar la lactancia materna exclusiva durante seis meses y la
lactancia materna con alimentos complementarios seguros, apropiados y adecuados
hasta la edad de 2 años o incluso más tarde. Ofrecer asesoramiento sobre la
alimentación de los lactantes a las madres que viven con el VIH/SIDA, a
fin de que puedan adoptar decisiones libres y bien fundadas.
6. Debe
hacerse especial hincapié en la atención pre y postnatal, los cuidados
obstétricos esenciales y la atención de los recién nacidos, especialmente de
los que viven en zonas sin acceso a servicios.
7. Garantizar
la inmunización total del 90% de los niños menores de 1 año a escala
nacional, con una cobertura de al menos un 80% en cada distrito o unidad
administrativa equivalente; reducir a la mitad las muertes causadas por
el sarampión para el año 2005; erradicar el tétanos materno y neonatal
para el año 2005; y extender los beneficios de las vacunas nuevas y mejoradas y
otras medidas sanitarias preventivas a los niños de todos los países.
8. Certificar
la eliminación mundial de la poliomielitis para el año 2005.
9. Erradicar la dracunculosis.
10. Reforzar
el desarrollo del niño en la primera infancia proporcionando servicios y apoyo
apropiados a los padres, incluidos los padres con discapacidad, las familias,
los tutores legales y los encargados del cuidado de los niños, especialmente
durante el embarazo, el parto, el período neonatal y la primera infancia, para
garantizar el desarrollo físico, psicológico, social, espiritual y cognitivo de
los niños.
11. Intensificar
las medidas eficaces en función de los costos ya conocidas contra las
enfermedades y la malnutrición, que son las causas principales de la mortalidad
y la morbilidad infantil, incluso reduciendo en una tercera parte la mortalidad
debida a las infecciones agudas de las vías respiratorias; reduciendo a la
mitad la mortalidad causada por diarrea entre los niños menores de 5 años;
reduciendo a la mitad las muertes causadas por la tuberculosis y su
prevalencia; y reduciendo la incidencia de los parásitos intestinales, las
infecciones de transmisión sexual; el VIH/SIDA y todas las formas de hepatitis,
y garantizar un acceso asequible a medidas eficaces, en especial en las zonas o
poblaciones muy marginadas.
12. Reducir
a la mitad la carga de las enfermedades relacionadas con el paludismo y
garantizar que el 60% de todas las poblaciones expuestas al paludismo,
especialmente las mujeres y los niños, duerman con mosquiteros tratados con insecticida.
13. Mejorar
la nutrición de madres y niños, incluidos los adolescentes, la seguridad
alimentaria en el hogar, el acceso a los servicios sociales básicos y a
cuidados adecuados.
14. Prestar
apoyo a las poblaciones y a los países que padecen de una grave escasez de
alimentos y de hambre generalizada.
15. Fortalecer
los sistemas de salud y educación y ampliar los sistemas de seguridad social
para aumentar el acceso a servicios integrados y eficaces de salud, nutrición y
atención infantil en las familias, las comunidades, las escuelas y los centros
de atención primaria de la salud, incluida una rápida atención a las niñas y
los niños marginados.
16. Reducir
las lesiones de los niños debidas a accidentes u otras causas mediante la
formulación y aplicación de medidas preventivas adecuadas.
17. Garantizar
el acceso efectivo de los niños con discapacidad y con necesidades especiales a
servicios integrados, incluida la rehabilitación y la atención de salud, y
promover la atención basada en la familia y los sistemas de apoyo adecuados
para las familias, los tutores legales y los encargados del cuidado de esos
niños.
18. Proporcionar
ayuda especial a los niños que padecen trastornos mentales o psicológicos.
19. Promover
la salud física, mental y emocional de los niños, incluidos los adolescentes,
por medio del juego, los deportes, actividades de esparcimiento y la expresión
artística y cultural.
20. Elaborar
y ejecutar políticas y programas para niños, incluidos los adolescentes, para
prevenir el consumo de estupefacientes, sustancias psicotrópicas e inhalantes,
salvo con fines médicos, y para reducir las consecuencias adversas de su uso
indebido, y apoyar políticas y programas de prevención, especialmente contra el
tabaco y el alcohol.
21.
Elaborar políticas y programas dirigidos a los niños, incluidos los
adolescentes, para reducir la violencia y el número de suicidios.
22. Lograr
la eliminación sostenible de los trastornos debidos a la carencia de yodo para
el año 2005 y de la carencia de vitamina A para 2010; reducir en una tercera
parte la prevalencia de la anemia, incluida la carencia de hierro, para el año
2010, y avanzar más rápidamente hacia la reducción de otras carencias de
micronutrientes mediante la diversificación del régimen alimentario, el
enriquecimiento de los alimentos y el uso de suplementos.
23. Al
intentar garantizar el acceso universal al agua potable y a un saneamiento
adecuado, prestar mayor atención al fomento de la capacidad de las familias y
las comunidades para gestionar los sistemas existentes y promover cambios de
comportamiento mediante actividades de educación sobre la salud y la higiene.
24. Eliminar
toda disparidad en materia de salud y de acceso a los servicios sociales
básicos, incluidos los servicios de atención de la salud, que sufran los niños
indígenas y los niños pertenecientes a minorías.
25. Elaborar
legislación, políticas y programas, según proceda, en el plano nacional y
aumentar la cooperación internacional para evitar, entre otras cosas, que los
niños se vean expuestos a contaminantes ambientales nocivos en el aire, el
agua, el suelo y los alimentos.
2. Acceso a una educación de calidad
38.
La educación es un
derecho humano y un factor fundamental para reducir la pobreza y el trabajo
infantil y promover la democracia, la paz, la tolerancia y el desarrollo. A
pesar de ello, más de 100 millones de niños en edad escolar, en su mayoría
niñas, no están matriculados en las escuelas. Millones de niños reciben
instrucción de maestros sin capacitación y mal pagados, hacinados en aulas
insalubres y mal equipadas, y un tercio de los niños del mundo no llega a
cumplir cinco años de escolarización, el mínimo necesario para adquirir
conocimientos básicos.
39.
Según lo acordado en
el Foro Mundial sobre la Educación celebrado en Dakar, en que se reafirmó el
mandato de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura de coordinar la iniciativa “Educación para todos” y de mantener el
impulso colectivo del proceso cuyo objeto es garantizar la educación básica,
asignaremos alta prioridad a la tarea de garantizar que para el año 2015 todos
los niños tengan acceso a una enseñanza primaria de buena calidad, gratuita y
obligatoria y terminen sus estudios. Procuraremos también ampliar
progresivamente la enseñanza secundaria. Como un paso hacia el logro de estas
metas, resolvemos lograr los objetivos siguientes:
a) Ampliar y mejorar el cuidado y la
educación integral del niño y la niña en la primera infancia, especialmente
respecto de los niños más vulnerables y desfavorecidos;
b) Reducir
en un 50% el número de niños en edad escolar que no están matriculados y
aumentar la tasa neta de la matrícula en la enseñanza primaria o de la
participación en programas de educación primaria no tradicionales de buena calidad
al menos a un 90% para el año 2010;
c) Eliminar
las disparidades entre los sexos en la enseñanza primaria y la secundaria para
el año 2005 y conseguir la igualdad entre los géneros en materia de educación
para el año 2015 poniendo especial cuidado en que las niñas, en igualdad de
condiciones, tengan pleno acceso a una educación básica de buena calidad y
puedan aprovecharla plenamente;
d) Mejorar
la calidad de la enseñanza básica en todos sus aspectos, a fin de que
los niños y los jóvenes logren resultados comprobados y cuantificables,
especialmente en el aprendizaje de las matemáticas y de la lectura y la
escritura, y adquieran conocimientos que los preparen para la vida;
e) Velar
por que se atiendan las necesidades educativas de todos los jóvenes mediante el
acceso a programas apropiados de enseñanza básica y de conocimientos que los
preparen para la vida;
f) Conseguir
para 2015, a más tardar, un avance del 50% en los índices de alfabetización de
adultos, especialmente en lo que respecta a las mujeres.
40.
A fin de lograr estos
objetivos y metas, aplicaremos las estrategias y medidas siguientes:
1. Formular
y aplicar estrategias especiales para que todos los niños y adolescentes tengan
fácil acceso a la escolarización y para que la educación básica sea
económicamente asequible a todas las familias.
2. Promover
programas innovadores para alentar a las escuelas y comunidades a que pongan
más empeño en localizar a los niños que han abandonado los estudios o
han sido excluidos de las escuelas y de la enseñanza, especialmente a las
niñas, así como a los niños y niñas que trabajan, los niños con necesidades
especiales y los niños con discapacidad, y les ayuden a matricularse, a asistir
a la escuela y a terminar con éxito sus estudios. En estos programas, los
gobiernos, las familias, las comunidades y las organizaciones no
gubernamentales deberían participar como asociados del proceso educativo. Deben
adoptarse medidas especiales para evitar y reducir la deserción escolar debida,
entre otras cosas, al ingreso en el empleo.
3. Colmar la brecha entre la
educación académica y no académica, teniendo en cuenta la necesidad de
garantizar la buena calidad de los servicios educativos, incluida la competencia de quienes los presten, y
reconociendo que con la educación no académica y los métodos no tradicionales
se logran experiencias positivas. Además, organizar la complementariedad de
estos dos sistemas de educación.
4. Garantizar
que todos los programas de educación básica sean plenamente accesibles a los
niños con necesidades especiales de aprendizaje y con diversas formas de
discapacidad y atiendan a esas necesidades.
5. Velar
por que los niños indígenas y los niños pertenecientes a minorías tengan acceso
a una educación de buena calidad en condiciones de igualdad con los demás
niños. Deberá procurarse que esta educación se imparta de forma de respetar sus
tradiciones culturales. También deberá procurarse ofrecer a los niños indígenas
y a los niños pertenecientes a minorías oportunidades educacionales que les permitan
comprender y conservar su identidad cultural, incluidos elementos tales como su
idioma y sus valores.
6. Formular
y aplicar estrategias especiales para mejorar la calidad de la educación y
satisfacer las necesidades de aprendizaje de todos.
7. Crear,
en colaboración con los niños, entornos favorables al aprendizaje en que se
sientan seguros, estén protegidos de los malos tratos y la discriminación y se
les estimule a aprender. Velar por que los programas de estudio y el material
didáctico reflejen plenamente la importancia de promover y proteger los
derechos humanos y los valores concernientes a la paz, la tolerancia y la
igualdad de los géneros, aprovechando al máximo las oportunidades que ofrece el
Decenio Internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del
mundo (2001-2010).
8. Consolidar
la atención y la educación en la primera infancia prestando servicios y
elaborando y prestando apoyo a los programas orientados
a las familias, los tutores legales, los encargados de cuidar a los
niños y las comunidades.
9. Brindar
a los adolescentes oportunidades de enseñanza y formación que les permitan
adquirir los medios necesarios para ganarse la vida de forma segura.
10. Diseñar,
cuando sea procedente, y llevar a la práctica programas que permitan a las
adolescentes embarazadas y a las madres adolescentes continuar y concluir su
educación.
11. Fomentar
la elaboración y ejecución permanentes de programas para los niños, incluidos
los adolescentes, en particular en las escuelas, para prevenir y desalentar el
consumo de tabaco y de alcohol; y detectar, contrarrestar y prevenir el tráfico
y el consumo de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, salvo con fines
médicos, entre otras cosas, promoviendo campañas de información en los medios de
comunicación sobre los efectos perjudiciales de esas sustancias y los peligros
de la adicción, y adoptando las medidas necesarias para eliminar las causas
fundamentales de ese fenómeno.
12. Promover
programas innovadores que ofrezcan incentivos a las familias de bajos ingresos
con niños en edad escolar, a fin de aumentar la matrícula y la asistencia a la
escuela de los niños y las niñas, y garantizar que no se vean obligados a
trabajar en una medida que entorpezca su educación.
13. Elaborar
y ejecutar programas especiales para eliminar las disparidades existentes en la
matrícula escolar entre niños y niñas, así como la discriminación y los
estereotipos basados en el género que se observen en los sistemas de enseñanza,
planes de estudio y material didáctico, tanto si se deben a prácticas
discriminatorias y actitudes sociales o culturales, como a factores jurídicos y
económicos.
14. Mejorar
la posición social y la capacitación de los maestros, incluidos los educadores
de niños pequeños, y estimular su entusiasmo y profesionalidad, velando por que
reciban una remuneración adecuada y por que se les brinden oportunidades e
incentivos para su perfeccionamiento.
15. Establecer
a nivel de las escuelas, la comunidad y el país, sistemas responsables y
participativos de administración y gestión de la enseñanza que respondan a las
necesidades de los niños.
16. Atender
a las necesidades de aprendizaje especiales de los niños afectados por crisis,
en particular asegurando que se imparta educación durante las crisis y después
de ellas, y poner en práctica programas de enseñanza para promover una cultura
de paz que ayuden a prevenir la violencia y los conflictos y a promover la
rehabilitación de las víctimas.
17. Proporcionar
instalaciones y oportunidades de acceso a actividades deportivas y de
recreación en las escuelas y comunidades.
18. Aprovechar
los rápidos adelantos de la tecnología de la información y las comunicaciones
para contribuir a que se imparta educación a un costo asequible, incluidas la
educación abierta y a distancia, y reducir las desigualdades en el acceso a la
educación y en su calidad.
19. Elaborar estrategias para reducir las
repercusiones del VIH/SIDA en los sistemas de enseñanza y las escuelas, en los
alumnos y en el aprendizaje.
3. Necesidad de proteger a los niños de los
malos tratos, la explotación y la violencia
41.
Cientos de millones
de niños sufren y mueren a causa de la guerra, la violencia, la explotación, el
abandono y todas las formas de abuso y discriminación. En todas partes del
mundo hay niños que viven en circunstancias especialmente difíciles:
permanentemente discapacitados o gravemente lesionados a causa de conflictos
armados; desplazados internos o expulsados de sus países como refugiados; que
sufren de desastres naturales y desastres provocados por el hombre, incluidos
peligros tales como la exposición a la radiación o a productos químicos
peligrosos; como hijos de trabajadores migrantes y otros grupos desfavorecidos
socialmente; como víctimas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia
y las formas conexas de intolerancia.
La
trata, el contrabando, la explotación física y sexual y el secuestro, al igual
que la explotación económica de los niños, incluso en sus formas peores, son
una realidad cotidiana para los niños en todas las regiones del mundo, mientras
que la violencia doméstica y la violencia sexual contra las mujeres y los niños
siguen siendo problemas graves.
En
varios países, las sanciones económicas han tenido repercusiones sociales y
humanitarias sobre la población civil, en particular las mujeres y los niños.
42.
En
algunos países, la situación de los niños se ve afectada por medidas
unilaterales, no compatibles con el derecho internacional y la Carta de las
Naciones Unidas, que crean obstáculos a las relaciones comerciales entre los
Estados, impiden la plena realización del
desarrollo económico y social y comprometen el bienestar de la población de los
países afectados, con consecuencias que se dejan sentir, en especial, en las
mujeres y los niños, incluidos los adolescentes.
43.
Los niños tienen
derecho a ser protegidos de todas las formas de maltrato, abandono, explotación
y violencia. Las sociedades deben eliminar toda forma de violencia contra los
niños. En consecuencia, resolvemos:
a) Proteger
a los niños de todas las formas de maltrato, abandono, explotación y violencia;
b) Proteger a los niños de
las consecuencias de los conflictos armados y garantizar el cumplimiento del
derecho internacional humanitario y de los instrumentos de derechos humanos;
c) Proteger
a los niños de todas las formas de explotación sexual, incluida la pedofilia,
la trata de personas y los secuestros;
d) Tomar
medidas efectivas de inmediato para eliminar las peores formas de trabajo
infantil, estipuladas en el Convenio No. 182 de la Organización Internacional
del Trabajo, y elaborar y aplicar estrategias para eliminar el trabajo infantil
que contravenga las normas internacionales aceptadas;
e) Mejorar la suerte de millones de niños
que viven en circunstancias especialmente difíciles.
44.
Para lograr esos
objetivos aplicaremos las estrategias y medidas siguientes:
Protección
general
1. Establecer
sistemas que garanticen el registro de todos los niños al nacer o poco después
de ello, así como el ejercicio de su derecho a tener nombre y nacionalidad, de conformidad con la legislación nacional y los
instrumentos internacionales pertinentes.
2. Alentar a todos los
países a que aprueben y hagan cumplir leyes y a que mejoren la aplicación de
las políticas y los programas encaminados a proteger a los niños de todo tipo
de violencia, falta de cuidados, maltrato y explotación, ya sea en el hogar, en
la escuela u otras instituciones, en el lugar de
trabajo o en la comunidad.
3. Adoptar
medidas especiales para eliminar la discriminación contra los niños por motivos
de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otro tipo, origen
nacional, étnico o social, bienes, discapacidad, nacimiento u otra condición y garantizar que tengan igualdad de acceso a la educación,
la salud y los servicios sociales básicos.
4. Poner fin a la
impunidad de los delitos contra los niños enjuiciando a los autores y dando a
conocer las penas aplicables a esos delitos.
5. Emprender acciones con vista a la
anulación de, y abstenerse de la adopción de medidas unilaterales, las cuales
no son compatibles con el derecho internacional y la Carta de las Naciones
Unidas, que impiden la realización plena del desarrollo económico y social de
la población de los países afectados, especialmente las mujeres y los niños, y
que perjudican su bienestar y obstaculizan el pleno disfrute de sus derechos
humanos, incluido el derecho de todas las personas a alcanzar un nivel de vida
adecuado para su salud y bienestar y su derecho a la alimentación, la atención
médica y los servicios sociales necesarios. Asegurar que los alimentos y las
medicinas dejen de usarse como instrumento de presión política.
6. Crear
conciencia respecto de la ilegalidad y las consecuencias perniciosas de no
proteger a los niños de la violencia, el maltrato y la explotación.
7. Promover
el establecimiento de servicios de prevención, apoyo y atención, así como de
sistemas judiciales especiales para niños que tengan en cuenta los principios
de la justicia restitutiva y salvaguardar plenamente los derechos de los niños
y proporcionar personal especializado que facilite la reinserción de los niños
en la sociedad.
8. Proteger
a los niños de la tortura y de otros tratos o castigos crueles, inhumanos o
degradantes. Exhortar a los gobiernos de todos los Estados, en particular los
Estados en los que no se ha abolido la pena de muerte, a que cumplan las
obligaciones que han asumido en virtud de las disposiciones pertinentes de los
instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos, incluyendo en
particular los artículos 37 y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño y
los artículos 6 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
9. Poner
fin a las prácticas tradicionales o consuetudinarias perjudiciales, tales como
el matrimonio forzoso y a edad temprana y la mutilación genital femenina, que
transgreden los derechos de los niños y las mujeres.
10 .Establecer
mecanismos para proporcionar protección y asistencia especiales a los niños que
no tengan quién los cuide.
11. Adoptar
y aplicar políticas de prevención, así como de protección, rehabilitación y
reinserción, para los niños que viven en condiciones sociales desfavorables y
que están expuestos a riesgos, incluidos los huérfanos, los niños abandonados,
los hijos de trabajadores migratorios, los niños que trabajan o viven en la
calle y los niños que viven en condiciones de extrema pobreza, y garantizar su
acceso a la enseñanza, la atención de la salud y los servicios sociales, según
corresponda.
12. Proteger
a los niños de las prácticas ilegales de adopción y colocación en hogares de
guarda que sean ilegales, los hagan víctimas de explotación o no responden a
sus mejores intereses.
13. Encontrar
solución a los casos de secuestro internacional de niños por el padre o la
madre.
14. Combatir
y prevenir la utilización de niños, incluidos los adolescentes, en la
producción y el tráfico ilícitos de estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
15. Promover
programas amplios para contrarrestar las actividades en que se utilice a los
niños, incluidos los adolescentes, en la producción y el tráfico de
estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
16. Dar
acceso y tratamiento a los niños, incluidos los adolescentes, que sufran de
narcodependencia o de dependencia de sustancias psicotrópicas, inhalantes y
alcohol.
17. Proporcionar protección y asistencia a los
refugiados y las personas desplazadas internamente, la mayoría de los cuales
son mujeres y niños, de conformidad con el derecho internacional, incluido el
derecho internacional humanitario.
18. Velar
por que los niños afectados por desastres naturales reciban una asistencia
humanitaria eficaz sin demora contrayendo el compromiso de mejorar los planes
para casos imprevistos y de preparación para emergencias, y por que se les
preste la mayor asistencia y protección posibles para ayudarlos a reanudar una
vida normal cuanto antes.
19. Fomentar
las medidas para proteger a los niños de los sitios en la Web de índole
violenta o dañina y de los programas y juegos informáticos que influyan
negativamente en su desarrollo psicológico, teniendo en cuenta las
responsabilidades de la familia, los padres, los tutores legales y las personas
encargadas de cuidar a los niños.
Protección
contra los conflictos armados
20. Fortalecer
la protección de los niños afectados por los conflictos armados y adoptar
medidas eficaces para proteger a los niños que vivan bajo ocupación extranjera.
21. Velar
por que las cuestiones relacionadas con los derechos y la protección de los
niños se reflejen plenamente en los programas de los procesos de paz y en los
acuerdos de paz subsiguientes y se incorporen en las operaciones de paz de las
Naciones Unidas, y, en la medida de lo posible, hacer participar a los niños en
estos procesos.
22. Poner
fin al reclutamiento y la utilización de niños en los conflictos armados en
contravención del derecho internacional y velar por su desmovilización y
desarme efectivos, y poner en práctica medidas para lograr su rehabilitación,
su recuperación física y psicológica y su reinserción en la sociedad.
23. Poner
fin a la impunidad, enjuiciar a los responsables de genocidio, crímenes contra
la humanidad y crímenes de guerra, y excluir, siempre que sea posible, estos
delitos de las disposiciones y leyes de amnistía y velar por que cuando se
establezcan mecanismos de defensa de la verdad y la justicia después de los
conflictos, se tengan debidamente en cuenta los abusos graves cometidos contra
los niños o por ellos, y se establezcan procedimientos apropiados en que se
tengan en cuenta las necesidades de los niños.
24. Tomar
medidas concretas contra todas las formas de terrorismo, que provocan serios
obstáculos al desarrollo y el bienestar de los niños.
25. Impartir
capacitación e instrucción adecuadas sobre los derechos y la protección de los
niños, así como sobre el derecho internacional humanitario, a todo el personal
civil, militar y de policía que participe en las operaciones de mantenimiento
de la paz.
26. Reducir
el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras; proteger a los niños de las
minas terrestres, los artefactos sin explotar y otro material bélico que
atenten contra su integridad física; y proporcionar asistencia, antes y después
de los conflictos armados, a los niños que hayan sido víctimas de estas armas y
artefactos.
27. Resolver
que se fortalezca la cooperación internacional, incluso compartiendo la carga
que recae en los países que reciben refugiados y coordinando la asistencia
humanitaria prestada a esos países, y ayudar a todos los refugiados y personas
desplazadas, incluidos los niños y sus familias, a regresar voluntariamente a
sus hogares en condiciones de seguridad y dignidad, y a reintegrarse sin
tropiezos en sus respectivas sociedades.
28. Elaborar
y aplicar políticas y programas, con la cooperación internacional necesaria,
para la protección, la atención y el bienestar de los niños refugiados y los
niños que solicitan asilo y para la prestación de servicios sociales básicos,
incluido el acceso a la educación, además de la asistencia de salud y los
alimentos.
29. Conceder
prioridad a los programas de encuentro y reunificación de las familias y
continuar supervisando los mecanismos de atención a los refugiados y
desplazados internamente no acompañados o separados.
30. Evaluar
y seguir de cerca los efectos de las sanciones en los niños y tomar medidas
urgentes y efectivas, de conformidad con el derecho internacional, a fin de
mitigar los efectos negativos de las sanciones económicas en las mujeres y los
niños.
31. Tomar
todas las medidas necesarias para proteger a los niños de modo que no sean
tomados como rehenes.
32. Elaborar
estrategias específicas para proteger a las niñas afectadas por los conflictos
armados y para tener en cuenta sus necesidades especiales y su particular
vulnerabilidad.
Lucha
contra el trabajo de los niños
33. Tomar
inmediatamente medidas eficaces para lograr la prohibición y eliminación con
carácter urgente de las peores formas de trabajo infantil. Adoptar las medidas
necesarias para garantizar la rehabilitación y reinserción social de los niños
liberados de las peores formas de trabajo infantil mediante, entre otras cosas,
el acceso a la enseñanza básica gratuita y, siempre que sea posible y
apropiado, a la formación profesional.
34. Tomar
las medidas necesarias para ayudarse mutuamente en la eliminación de las peores
formas de trabajo infantil mejorando la cooperación y/o la asistencia
internacionales, incluso prestando apoyo al desarrollo social y económico, a
los programas de erradicación de la pobreza y a la educación universal.
35. Elaborar
y aplicar estrategias para proteger a los niños de la explotación económica y
de todo trabajo que pueda ser peligroso, obstaculizar su educación o ser
perjudicial para su salud, o para su desarrollo físico, mental, espiritual,
moral o social.
36. En
este contexto, proteger a los niños contra todas las formas de explotación
económica recurriendo a las asociaciones nacionales y a la cooperación
internacional, y mejorar las condiciones en que viven los niños, en particular
proporcionando a los niños que trabajan una educación básica gratuita y
formación profesional e integrándolos de todas las formas posibles en el
sistema de educación, y alentar el apoyo a las políticas sociales y económicas
encaminadas a erradicar la pobreza y a proporcionar a las familias,
particularmente a las mujeres, oportunidades de empleo y de obtención de
ingresos.
37. Promover
la cooperación internacional para prestar asistencia a los países en desarrollo
que lo soliciten, a hacer frente al trabajo infantil y a sus causas básicas,
entre otras cosas, mediante políticas sociales y económicas encaminadas a
erradicar la pobreza y, a la vez, subrayando que las normas laborales no deben
utilizarse con fines de proteccionismo comercial.
38. Mejorar
la reunión y análisis de datos sobre el trabajo de los niños.
39. Incorporar
medidas relacionadas con el trabajo infantil en las actividades nacionales de
reducción de la pobreza y de desarrollo, especialmente en las políticas y los
programas relacionados con la salud, la educación, el empleo y la protección
social.
Eliminación
de la trata y la explotación sexual de los niños
40. Tomar
medidas con carácter de urgencia, en los planos nacional e internacional, para
poner fin a la venta de niños y de sus órganos, impedir que se les haga objeto
de explotación y abusos sexuales, incluida su utilización con fines
pornográficos, de prostitución y pedofilia, y luchar contra los mercados
existentes en esa esfera.
41. Crear
conciencia de la ilegalidad y las consecuencias nocivas de la explotación y el
abuso sexuales, incluso por conducto de la Internet, y de la trata de niños.
42. Recabar
el apoyo del sector privado, incluido el sector del turismo, y de los medios de
comunicación para llevar a cabo una campaña contra la explotación sexual y la
trata de niños.
43. Determinar
y combatir las causas subyacentes y los factores fundamentales, incluidos los
factores externos, que llevan a la explotación sexual y la trata de niños.
Aplicar estrategias de prevención contra la explotación sexual y la trata de
niños.
44. Garantizar
la seguridad y la protección de las víctimas de la trata de niños y de la
explotación sexual y prestarles asistencia y servicios para facilitar su
rehabilitación y reintegración social.
45. Tomar
las medidas necesarias, a todos los niveles, según proceda, para tipificar como
delito y sancionar efectivamente, de conformidad con todos
los instrumentos internacionales pertinentes y aplicables, todas las
formas de explotación sexual y abuso sexual de los niños, incluso en la familia
o para fines comerciales, la prostitución infantil, la pedofilia, la
pornografía infantil, el turismo sexual con participación de niños, la trata,
la venta de niños y de sus órganos y la utilización de niños en trabajo forzoso
y cualquier otra forma de explotación, al tiempo que se vela por que, en el
tratamiento por el sistema de justicia penal de los niños que son víctimas, la
consideración primordial sea el interés supremo del niño.
46. Vigilar
la trata transfronteriza de niños e intercambiar información sobre ella a nivel
regional e internacional; fortalecer la capacidad de las autoridades policiales
y de vigilancia fronteriza para detener la trata e impartir cursos de
formación, a dichas autoridades o reforzar los ya existentes, para que respeten
la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos
aquellos que son víctimas de la trata, especialmente las mujeres y los niños.
47. Tomar
las medidas necesarias, sin olvidar una mayor cooperación entre los gobiernos,
las organizaciones intergubernamentales, el sector privado y las organizaciones
no gubernamentales, para combatir la utilización ilícita de las tecnologías de
la información, incluida la Internet, a los fines de la venta de niños, la
prostitución infantil, la pornografía infantil, el turismo sexual con
participación de niños, la pedofilia y otras formas de violencia contra los
niños y los adolescentes.
4. Lucha contra el VIH/SIDA
45.
La pandemia del
VIH/SIDA está teniendo un efecto devastador en los niños y en quienes los
atienden. Ello incluye a 13 millones de niños que han quedado huérfanos a
resultas del SIDA, los casi 600.000 niños que se infectan todos los años debido
a la transmisión de madre a hijo y los millones de jóvenes seropositivos, que
viven con el estigma del VIH, pero que no tienen acceso a asesoramiento,
atención y apoyo adecuados.
46.
A fin de luchar
contra las consecuencias devastadoras del VIH/SIDA en los niños, hemos resuelto
adoptar medidas urgentes y enérgicas al respecto, según se convino en el
período extraordinario de sesiones de la Asamblea General sobre el VIH/SIDA, y
hacer particular hincapié en las metas y los compromisos convenidos siguientes:
a) Para 2003, establecer metas nacionales
con un calendario preciso a fin de lograr el objetivo de prevención mundial
convenido internacionalmente de reducir la prevalencia del VIH entre los
jóvenes de uno y otro sexo de 15 a 24 años de edad en un 25% para 2005, en los
países más afectados, y en un 25%, en todo el mundo, para 2010, y redoblar los
esfuerzos por alcanzar esas metas y luchar contra los estereotipos de género y
las actitudes conexas, así como contra las desigualdades de género en relación
con el VIH/SIDA, fomentando la participación activa de hombres y muchachos en
esos esfuerzos;
b) Para 2005, reducir la proporción de
lactantes infectados con VIH en un 20%, y para 2010 en un 50%, para lo
cual habrá que velar por que el 80% de las mujeres embarazadas con acceso
a atención antes del parto reciban información, asesoramiento y otros
servicios de prevención del VIH disponibles para ellas, aumentar la
disponibilidad, para las mujeres y los recién nacidos infectados de VIH, de
tratamientos eficaces para reducir la transmisión de VIH de madre a hijo y
suministrarles acceso a ellos, así como llevar a cabo intervenciones efectivas
en bien de las mujeres infectadas de VIH, en particular de asesoramiento y de
ensayos clínicos voluntarios y confidenciales, acceso a tratamientos,
especialmente a terapia antirretroviral y, si corresponde, a sustitutos de la
leche materna y la prestación de una amplia gama de servicios;
c) Para 2003, elaborar, y para 2005,
ejecutar, políticas y estrategias nacionales encaminadas a: consolidar y
reforzar la capacidad de los gobiernos, la familia y la comunidad de crear
entornos que presten apoyo a los huérfanos y niños y niñas infectados de
VIH/SIDA o afectados por esa enfermedad, incluso prestándoles un asesoramiento
y un apoyo psicosocial adecuados; velar por su matriculación en las escuelas y
por que tengan acceso a vivienda, buena nutrición y servicios de salud y
sociales en igualdad de condiciones con otros niños; y proteger a los huérfanos
y a los niños vulnerables de todas las formas de maltrato, violencia,
explotación, discriminación, trata y pérdida de bienes sucesorios.
47.
Para lograr esas
metas, aplicaremos las estrategias y medidas siguientes:
1. Para
2003, velar por la elaboración y ejecución de estrategias y planes de
financiación multisectoriales y nacionales para luchar contra el VIH/SIDA que:
encaren la epidemia de manera franca; confronten el estigma, el silencio y la
negativa; encaren las dimensiones de género y edad de la epidemia; eliminen la
discriminación y la marginación; entrañen asociaciones de colaboración con la
sociedad civil y el sector comercial y la plena participación de las personas
afectadas de VIH/SIDA, las que pertenecen a los grupos más vulnerables y las
personas que corren más riesgo, en particular las mujeres y los jóvenes; se
financien, en la medida de lo posible, con cargo a los presupuestos nacionales,
sin excluir otras fuentes, entre ellas la cooperación internacional; promuevan
y protejan plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales,
incluido el derecho a los más altos niveles posibles de salud física y mental;
incorporen una perspectiva de género; y tengan en cuenta los riesgos, la
vulnerabilidad, la prevención, la atención, el tratamiento y la prestación de
apoyo, así como la reducción de los efectos de la epidemia; y aumenten la
capacidad de los servicios de salud y educación, y de los regímenes jurídicos;
2. Para
2005, lograr que por lo menos el 90% y, para 2010, que por lo menos el 95% de
los hombres y mujeres de 15 a 24 años de edad tengan acceso a información,
educación —incluida la educación entre compañeros y la educación sobre el VIH
dirigida concretamente a la juventud—, y a los servicios necesarios para
fomentar los conocimientos vitales necesarios para reducir su vulnerabilidad a
la infección de VIH; en plena colaboración con los jóvenes, los padres, las
familias, los educadores y los encargados de prestar servicios de salud;
3. Para
2005, desarrollar y avanzar considerablemente en la aplicación de estrategias
generales de atención de la salud para: fortalecer los cuidados de salud
basados en la familia y la comunidad, incluidos los que presta el sector no
oficial, y los sistemas de atención médica para que proporcionen tratamiento a
personas infectadas con el VIH/SIDA, incluidos los niños, y vigilen dicho
tratamiento, y para que apoyen a las personas, los hogares, las familias
y las comunidades afectadas por el VIH/SIDA; mejorar la capacidad y las
condiciones de trabajo del personal de atención de la salud y la eficacia de
los sistemas de suministros, los planes de financiación y los mecanismos
de derivación de pacientes necesarios para poner al alcance de todos los
medicamentos correspondientes, incluidos los medicamentos antirretrovirales,
diagnósticos y tecnologías conexas, así como cuidados médicos, paliativos y
cuidados psicosociales de calidad;
4. Para
2005, aplicar medidas para aumentar la capacidad de las mujeres y las
adolescentes de protegerse del riesgo de contraer el VIH, principalmente
mediante la prestación de servicios de atención de la salud, incluso de higiene
sexual y salud reproductiva, y mediante una educación preventiva que promueva
la igualdad entre los géneros en un marco de respeto de las diferencias
culturales y de género;
5. Para
2003, elaborar y/o consolidar estrategias, políticas y programas en que se
reconozca la importancia de la familia para reducir la vulnerabilidad, entre
otras cosas, mediante la educación y la orientación de los niños, en que se
tengan en cuenta los factores culturales, religiosos y éticos, a fin de reducir
la vulnerabilidad de los niños y los jóvenes tomando medidas para: garantizar
el acceso de niñas y niños a la educación primaria y secundaria, en que el
VIH/SIDA sea una asignatura de los planes de estudio de los adolescentes;
garantizar entornos seguros y protegidos, especialmente para las niñas; ampliar
los servicios de buena calidad en materia de información, educación sobre la
salud sexual y asesoramiento orientados a las necesidades de los jóvenes; fortalecer
los programas de higiene sexual y salud reproductiva; y estimular la
participación de las familias y los jóvenes, en la medida de lo posible, en la
planificación, ejecución y evaluación de los programas de atención médica y
prevención del VIH/SIDA;
6. Para
2003, elaborar y empezar a aplicar estrategias nacionales que incorporen
elementos de toma de conciencia, prevención, atención médica y tratamiento del
VIH/SIDA en programas o medidas de respuesta a
situaciones de emergencia, reconociendo que las poblaciones
desestabilizadas por los conflictos armados, las emergencias humanitarias
y los desastres naturales, incluidos los refugiados, los desplazados internos y
en especial las mujeres y los niños, tienen un mayor riesgo de ser infectados
por el VIH, e incorporar componentes relacionados con el VIH/SIDA, según
proceda, en los programas de asistencia internacional;
7. Asegurar
la no discriminación y el disfrute pleno, en condiciones de igualdad, de todos
los derechos humanos mediante el fomento de una política activa y visible para
terminar con el estigma que sufren las niñas y los niños huérfanos y en
situación vulnerable a causa del VIH/SIDA;
8. Exhortar
a la comunidad internacional a que apoye y complemente los esfuerzos de los
países en desarrollo que asignan un mayor volumen de fondos nacionales para
luchar contra la epidemia del VIH/SIDA incrementando la asistencia
internacional para el desarrollo, especialmente a los países más afectados por
el VIH/SIDA, en particular en África y en especial en el África al sur del
Sáhara, el Caribe, los países en que hay un alto riesgo de propagación de la
epidemia del VIH/SIDA y otras regiones afectadas cuyos recursos para hacer
frente a la epidemia son sumamente reducidos.
C. Movilización de recursos
48.
La promoción de una
vida sana, incluida una buena nutrición, y el control de las enfermedades
infecciosas, una educación de buena calidad, la protección de los niños contra
los maltratos, la explotación, la violencia y los conflictos armados, y la
lucha contra el VIH/SIDA son objetivos que se pueden lograr y que están
claramente al alcance de la comunidad mundial.
49.
La responsabilidad
principal de aplicar el presente Plan de Acción y asegurar el establecimiento
de un entorno favorable para garantizar el bienestar de los niños, en que los
derechos de todos los niños y de cada uno de ellos se promuevan y respeten,
corresponde a cada país, reconociendo que para este propósito se necesitan
nuevos recursos nacionales e internacionales.
50.
Las inversiones que
se hacen en los niños son sumamente productivas si se pueden sostener a mediano
y largo plazo. Estas inversiones sientan las bases de una sociedad justa, una
economía firme y un mundo sin pobreza.
51.
La aplicación del
presente Plan de Acción hará necesario asignar importantes recursos humanos,
financieros y materiales adicionales, tanto en el plano nacional como en el
internacional, en un entorno internacional propicio y en el marco de una mayor
cooperación internacional, incluidas la cooperación Norte-Sur y la cooperación Sur-Sur,
que contribuyan al desarrollo económico y social.
52.
Por consiguiente,
resolvemos, entre otras cosas, alcanzar los siguientes objetivos de ámbito
mundial para movilizar recursos en favor de los niños:
a) Expresar nuestro reconocimiento a los
países desarrollados que, tras haber convenido en ello, han alcanzado la meta
de destinar el 0,7% de su producto nacional bruto a la asistencia oficial para
el desarrollo en general, e instar a los países desarrollados que todavía no lo
hayan hecho a que procuren cumplir cuanto antes la meta, convenida en el
plano internacional, y aún no realizada, de destinar el 0,7% de su producto
nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo en general. Nos
comprometemos a no escatimar esfuerzos para contrarrestar la tendencia a la
baja de la asistencia oficial para el desarrollo y a alcanzar cuanto antes el
objetivo de destinar del 0,15% al 0,20% del producto nacional bruto a la
prestación de asistencia oficial para el desarrollo a los países menos
adelantados, conforme a lo convenido y teniendo en cuenta la gravedad de las
necesidades especiales de los niños;
b) Llevar a la práctica sin más demora la
iniciativa ampliada en favor de los países pobres muy endeudados y convenir en
cancelar a la brevedad posible toda la deuda oficial bilateral de esos países,
especialmente los más afectados por el VIH/SIDA, a cambio de que éstos
contraigan compromisos demostrables de erradicar la pobreza, e instar a que las
economías resultantes de la reducción del servicio de la deuda se utilicen para
financiar programas de erradicación de la pobreza, en particular en relación
con los niños;
c) Instar a la adopción rápida y concertada
de medidas para resolver efectivamente los problemas de la deuda de los países
menos adelantados, los países en desarrollo de bajos ingresos y los países en
desarrollo de medianos ingresos, de forma amplia, equitativa, orientada hacia
el desarrollo y duradera, por conducto de diversas medidas nacionales e
internacionales destinadas a que esos países puedan hacer frente a su deuda a
largo plazo, medidas que han de incluir, cuando proceda, los mecanismos
apropiados existentes para la reducción de la deuda, como canjes de deuda por
proyectos encaminados a satisfacer las necesidades de los niños;
d) Aumentar y mejorar el acceso de los
productos y servicios de los países en desarrollo a los mercados
internacionales mediante, entre otras cosas, la reducción negociada de las
barreras arancelarias y la eliminación de las barreras no arancelarias, que
dificultan injustificadamente el comercio de los países en desarrollo, de
conformidad con el sistema comercial multilateral;
e) Considerando que el aumento del comercio
es fundamental para el crecimiento y el desarrollo de los países menos
adelantados, proponerse mejorar el acceso preferencial de esos países a los
mercados esforzándose por alcanzar el objetivo de un acceso sin tasas ni cupos
arancelarios para todos los productos de los países menos adelantados en los
mercados de los países desarrollados;
f) Movilizar nuevos recursos sustanciales
para el desarrollo social, tanto en el plano nacional como en el internacional,
a fin de reducir las disparidades entre los países y dentro de cada uno de
ellos, y asegurar la utilización eficaz y racional de los recursos existentes.
Además, asegurar, en la mayor medida de lo posible, que los gastos sociales en
favor de los niños estén protegidos y gocen de prioridad durante las crisis
financieras y económicas a corto y largo plazo;
g) Estudiar nuevas formas de obtener
recursos financieros públicos y privados, entre otras, mediante la reducción de
los gastos militares excesivos, el comercio de armamentos y la producción y la
adquisición de armas, incluidos los gastos militares mundiales, teniendo en
cuenta las necesidades de la seguridad nacional;
h) Alentar a los países donantes y
receptores a que, sobre la base de acuerdos y compromisos recíprocos, apliquen
plenamente la Iniciativa 20/20, de conformidad con los documentos de Oslo y
Hanoi, a fin de asegurar el acceso universal a los servicios sociales básicos.
53.
Prestaremos una
atención prioritaria a satisfacer las necesidades de los niños más vulnerables
del mundo que viven en países en desarrollo, en particular en los países menos
adelantados y los países del África al sur del Sáhara.
54.
También prestaremos
especial atención a las necesidades de los niños de los pequeños Estados
insulares en desarrollo, los países en desarrollo sin litoral y de tránsito,
otros países en desarrollo y los países de economía en transición.
55.
Promoveremos la
cooperación técnica entre los países a fin de que éstos puedan compartir sus
experiencias positivas y sus estrategias en la ejecución del presente Plan de
Acción.
56.
El cumplimiento de
nuestros objetivos y aspiraciones en favor de los niños merece establecer
nuevas asociaciones con la sociedad civil, inclusive las organizaciones no
gubernamentales y el sector privado, así como acuerdos innovadores para
movilizar recursos adicionales, tanto privados como públicos.
57.
Teniendo presente que
las empresas deben atenerse a las leyes nacionales, alentar la responsabilidad
social de las empresas de manera que contribuyan a los objetivos del desarrollo
social y al bienestar de los niños, entre otras cosas:
1. Promoviendo
una mayor conciencia empresarial de la relación entre el desarrollo social y el
crecimiento económico;
2. Estableciendo
un marco justo y estable de políticas jurídicas, económicas y sociales que
apoye y estimule las iniciativas del sector privado encaminadas al logro de
esos objetivos;
3. Alentando
las asociaciones de colaboración con las empresas, los sindicatos y la sociedad
civil, en el plano nacional en apoyo de los objetivos del Plan de Acción.
Instamos al sector privado a que evalúe las
consecuencias de sus políticas y prácticas en los niños, y a que pongan los
beneficios de sus actividades de investigación y desarrollo en las ciencias, la
tecnología médica, la salud, la fortificación de alimentos, la protección del
medio ambiente, la educación y las comunicaciones al alcance de todos los
niños, en particular de los más necesitados.
58.
Resolvemos velar por
una mayor coherencia en materia de políticas y una mayor cooperación entre las
Naciones Unidas, sus organismos y las instituciones de Bretton Woods, así como
de otros organismos multilaterales y la sociedad civil, a fin de alcanzar los
objetivos del presente Plan de Acción.
D. Medidas complementarias y evaluación
59.
Con miras a facilitar
la ejecución de las actividades previstas en el presente documento,
formularemos o reforzaremos, con carácter urgente, de ser posible para fines de
2003, planes de acción nacionales y, si procede, regionales, con un calendario
concreto de objetivos y metas mensurables que se basen en el presente Plan de
Acción, teniendo en cuenta los intereses superiores del niño, en consonancia
con las legislaciones nacionales, los valores religiosos y éticos y los
antecedentes culturales de su pueblo, y de conformidad con los derechos humanos
y las libertades fundamentales.
Por consiguiente, fortaleceremos nuestra planificación
nacional y velaremos por que se cuente con la coordinación, los medios de
ejecución y los recursos necesarios. Integraremos los objetivos de este Plan de
Acción en nuestras políticas gubernamentales nacionales, así como en los
programas nacionales y subnacionales de desarrollo, las estrategias de
erradicación de la pobreza, los enfoques multisectoriales y otros planes de desarrollo pertinentes, en
cooperación con los agentes adecuados de la sociedad civil, incluyendo las
organizaciones no gubernamentales que trabajan para los niños y con los niños,
así como en cooperación con los niños de acuerdo con su edad y su madurez, y con
sus familias.
60.
Seguiremos de cerca
periódicamente en el plano nacional y, si procede, en el plano regional, los
objetivos y metas que figuran en el presente Plan de Acción, y los evaluaremos
en los planos nacional, regional y mundial. En consecuencia, aumentaremos
nuestra capacidad estadística a nivel nacional para reunir, analizar y
desglosar los datos, por ejemplo, por sexo, edad y otros factores pertinentes
que puedan ocasionar disparidades y apoyaremos una amplia gama de
investigaciones centradas en los niños. Incrementaremos la cooperación
internacional para apoyar los esfuerzos por aumentar la capacidad estadística y
mejorar la capacidad de supervisión, evaluación y planificación de las
comunidades.
61.
Realizaremos exámenes
periódicos en los planos nacional y subnacional de los progresos alcanzados a
fin de hacer frente a los obstáculos y acelerar los avances de forma más
eficaz. En el plano regional, esos exámenes se utilizarán para intercambiar
información sobre prácticas óptimas, reforzar las asociaciones de colaboración
y acelerar los progresos. En consecuencia:
a) Alentamos a los Estados Partes en la
Convención sobre los Derechos del Niño a que, en los informes que presenten al
Comité de los Derechos del Niño, consideren la posibilidad de incluir información
sobre las medidas adoptadas y los resultados obtenidos en la aplicación del
presente Plan de Acción;
b) En su calidad de principal organismo
mundial en favor de la infancia, se pide al Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia que siga preparando y difundiendo, en estrecha colaboración con los
gobiernos, los fondos, programas y organismos especializados competentes del
sistema de las Naciones Unidas, y todos los demás agentes pertinentes, según
proceda, información sobre los avances logrados en la aplicación de la presente
Declaración y el Plan de Acción. Se pide a los órganos rectores de los
organismos especializados competentes que velen por que, en el marco de sus
mandatos, dichos organismos presten el apoyo más completo posible al logro de los
objetivos esbozados en el presente Plan de Acción y que mantengan plenamente
informada a la Asamblea General de las Naciones Unidas, por conducto del
Consejo Económico y Social, acerca de los progresos realizados hasta el momento
y de las medidas adicionales que sean necesarias durante el próximo decenio,
utilizando los marcos y procedimientos existentes para la presentación de
informes;
c) Pedimos al Secretario General que
presente informes periódicos a la Asamblea General sobre los progresos
alcanzados en la aplicación del presente Plan de Acción.
62.
Por la presente nos
comprometemos una vez más a no escatimar esfuerzo alguno para continuar creando
un mundo apropiado para los niños, basándonos en los adelantos alcanzados en el
último decenio y guiándonos por los principios de los niños ante todo. En forma
solidaria con una amplia variedad de asociados, dirigiremos un movimiento
mundial en favor de los niños que produzca un impulso de cambio imposible de
detener. Nos comprometemos solemnemente en ese sentido, seguros de saber que,
al otorgar gran prioridad a los derechos del niño, a su supervivencia y a su
protección y desarrollo, velamos por los más altos intereses de toda la
humanidad y garantizamos el bienestar de todos los niños en todas las
sociedades.
Notas
1 A/S-27/3.
2 Resolución 55/2 de la Asamblea General.
3 Resolución 44/25 de la Asamblea General, anexo.
4 A/45/625, anexo.
|
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